

Debido a las técnicas de elaboración que utilizan y a las formas de narrar y publicar tan diferentes que adoptan, es prácticamente imposible englobar los trabajos de los y las trece dibujantes que exponen aquí con un calificativo general que defina a la perfección y de manera uniforme las características estilísticas de todos ellos. Se trata de imágenes de relatos autobiográficos o surrealistas, históricos o fantásticos que desembocan en reportajes con forma de cómics y adaptaciones literarias que se ejecutan a través, por ejemplo, del ordenador o de la técnica del grattage (raspado), del lápiz, de la tinta china o del carboncillo.
No obstante, hay algo que sí tienen en común todos estos dibujantes: su interés por explorar las nuevas posibilidades del cómic como instrumento para liberarse de los preceptos formales que sufren estrechez de miras y, de este modo, abrirse con bríos renovados a las artes gráficas, la pintura y la ilustración.